La importancia del movimiento durante el primer año

El movimiento toma vital importancia durante los primeros años de vida del niño, ya que gracias a este el pequeño emprende un camino de descubrimientos y aprendizaje favoreciendo en gran medida otras áreas en desarrollo.

Desde el primer día de vida, el desarrollo del movimiento se halla relacionado con el desarrollo de sus sentidos, tales como el del tacto, equilibrio, olfato, auditivo y visual, este último está operativo solo de forma limitada a una distancia muy corta (unos 30cm) y pendiente de desarrollarse a través del movimiento y contacto con la luz. El primer desafío a enfrentar por el bebé, es el de integrar toda esta información proveniente de todos sus sentidos para procesarla de forma coherente y eficiente.

El movimiento se halla estrechamente relacionado con la curiosidad y ambos se convierten en el motor del aprendizaje, ya que los niños aprenden a través de la exploración, especialmente en la infancia temprana. El niño a través de su curiosidad consigue experimentar diversas circunstancias de ensayo y error, de esta manera van descubriendo como moverse o actuar con un objeto o una persona. Con cada sensación percibida, el niño aprende a identificar y elegir que movimiento o interacción es más seguro y más eficiente. Todo movimiento que se aprende a partir del nacimiento se basa en la experiencia y se produce a partir de vivencias significativas que el cerebro transforma en redes neuronales: no existe el aprendizaje de movimientos aislados que no tengan una función. 

Por otro lado, el movimiento le brinda un sinfín de experiencias al niño lo cual impacta en el aspecto cognitivo. Jean Piaget manifestó que el desarrollo cognitivo se construye a lo largo del a infancia pasando por cuatro fases definidas. La primera abarca el tiempo entre el nacimiento y los dos años de edad y es la fase sensoriomotora. Para Piaget era fundamental entender que el niño requiere pasar por experiencias concretas, que implican la percepción y el movimiento, para adquirir competencias cognitivas.

Piaget describe como el bebé primero descubre que puede usar, por ejemplo, el reflejo de succión para nutrirse, pero también para otras cosas como chuparse un dedo (succión no nutritiva), una acción que el infante descubre que puede hacer dentro de diferentes contextos. Poco después, el bebé se da cuenta de que puede influenciar el mundo con sus acciones y
producir cambios. Aparecen entonces las acciones repetitivas que le permiten “investigar sistemáticamente” la relación entre lo que hace y el efecto que tiene en el mundo. Es así como el bebé se da cuenta de que puede dirigir sus acciones y producir algo intencionalmente. Incluso descubre que puede conseguir lo mismo de diferentes maneras.

En el segundo año de vida, el bebé comienza con la abstracción, es decir, transfiere lo aprendido a nivel de percepción y movimiento a una representación mental o simbólica. De esta manera se forma la base para el desarrollo del lenguaje y el pensamiento abstracto o en imágenes.

El movimiento cobra vital importancia durante los primeros años de vida debido a su influencia en la adquisición de nuevas competencias, las cuales favorecerán a todas sus esferas de desarrollo, por ello  es de suma importancia que los padres no suplan o restrinjan el movimiento y exploración de sus pequeños con el uso de recursos tecnológicos (celulares, laptops, entre otros) a edades muy tempranas, ya que ello puede comprometer cada uno de los procesos y fases que resultan primordiales para su interacción con el entorno, con otros niños y adultos; y por el contrario, es necesario acompañar y facilitar lo más que se pueda el desarrollo  y la libertad del movimiento.

Lic. Betty Luján Borja

Coordinadora de Terapia Física- Sede Lima

  • Unseld, Phil. El microcosmos del movimiento. Una mirada funcional al desarrollo del bebé. Herder Editorial. 2018.
  • Miller, Susan. Desarrollo de las habilidades sociales en los más pequeños. Narcea S.A de ediciones. 2019.
  •  Amar, José; Abello, Raymundo; Tirado, Diana. Desarrollo infantil y construcción del mundo social. Ediciones Uninorte. 2004.