La marcha o el caminar es el principal modo de locomoción humana, está función se alcanza por lo general entre el año y año medio de edad. Para el logro de esta habilidad hay una serie de condiciones previas.
Un aspecto a tener en cuenta que, permite al bebe obtener la fuerza necesaria para este logro, es cuando observamos a nuestro niño constantemente tratando de pararse con ayuda de sus manos al jalarse de objetos para lograr pararse. A partir de esa actividad el niño comienza a fortalecer los músculos de las pierna y a preparar sus pies para los apoyos, por ello es importante promover que él bebé de 9 meses a más logre incorporarse por sí solo.
Ayúdalo colocando los juguetes en superficies un poco más elevadas que favorezca que el niño pueda cogerse e incorporarse de forma frecuente. Cuando él niño se encuentre parado con apoyo, en es importante brindarle actividades en las que utilice las manos para jugar o también que recoja cosas del piso, esto favorecerá la estabilidad de esta posición.
La marcha lateral o caminar de costado antecede a la marcha independiente por ende favorecer su realización brindándole un mobiliario adecuado como un corral o mueble largo sería lo ideal.
Otra consideración que se tiene que tener en cuenta al ayudar al niño en el acto de caminar, es la posición del niño al realizarla.
1. Evita cogerlo con las manos elevadas, ya que esa posición no permite que el niño cargue todo su peso por sí mismo y evitará el fortalecimeinto de sus piernas.
2. Usa los arneses de la forma correcta. Evita que al usarlo el niño se eche en ellos ocasionando que se ejecute un inadecuado patrón de caminar.
3. Si bien el uso de andadores no es recomendado, se puede hacer uso de caminadores que no sean fácil de desplazarse, es decir que puedan acelerarse fácilmente y que tenga cierta resistencia. Esta actividad se asemeja al desplazamiento de los niños empujando sus sillas.
La función de la marcha es una habilidad que se da de forma natural, placentera, genera satisfacción y autonomía ya que su realización va a implicar el logro de una necesidad u objetivo significativo para el niño, es por eso que al ayudar al niño a caminar tiene que realizarse teniendo en cuenta un propósito como alcanzar su juguete favorito.
Lic. Inés Vargas Robles
Coordinadora de Terapia Física


